Metajuego (también conocido simplemente como meta) proviene del griego meta (más allá) y se refiere al «juego sobre el juego»: el conjunto de estrategias, composiciones y decisiones óptimas que la comunidad de jugadores considera más efectivas en un momento dado.
El metajuego no está escrito en las reglas del juego, sino que emerge del análisis colectivo de los jugadores. Incluye qué personajes, armas, objetos o tácticas se consideran superiores, y cómo se debe jugar para maximizar las probabilidades de victoria. El meta evoluciona constantemente con cada parche, actualización de balance o descubrimiento de la comunidad.
En League of Legends, el meta define qué campeones van a cada línea y qué composiciones de equipo son viables. En Pokémon competitivo, el meta determina qué criaturas y movimientos dominan cada temporada. En juegos de cartas como Hearthstone, el meta dicta qué mazos tienen mayor tasa de victoria.
¿Es obligatorio seguir el meta? No, pero desviarse del meta en partidas competitivas puede poner en desventaja al equipo. En partidas casuales, jugar fuera del meta puede resultar más divertido y creativo.
¿Qué significa «romper el meta»? Encontrar una estrategia no convencional que resulta ser extremadamente efectiva y cambia lo que la comunidad considera óptimo.